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Como todos los años, el 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Aunque no necesitamos un día especial para destacar los logros de las mujeres de Ibiza, nos gustaría aprovechar la oportunidad para compartir los pensamientos de algunas de estas mujeres especiales, a quienes admiramos y respetamos por su fuerza y dedicación a la isla y su comunidad.

 

“El 8 de marzo fue proclamado por primera vez como el Día Internacional de la Mujer en 1910, en Copenhague, por un puñado de mujeres valientes, a propuesta de la alemana Clara Zetkin. Este día fue conmemorado por primera vez en varios países europeos en 1911, con la participación de más de un millón de personas, exigiendo el voto para la mujer, y su derecho al trabajo, a la formación y a la no discriminación laboral.

 

¿Dónde estamos 110 años después? Sobre el papel hemos logrado muchas de las reivindicaciones por las que lucharon esas mujeres pioneras. Podemos votar, podemos formarnos y tenemos en principio el derecho a trabajar. Pero las mujeres seguimos en una situación de mayor fragilidad e incertidumbre, que hace que, en momentos de crisis como el actual, tengamos dos veces más de probabilidades de perder el empleo que los hombres, según un reciente estudio de la consultora McKinsey. Entre las razones de esto está el mayor trabajo de las mujeres en el sector informal (por ejemplo, empleadas del hogar), que nos deja en situación de indefensión, con falta de seguridad, bajos ingresos y escasos beneficios.

 

Por otra parte, de todos es conocido que, en muchos otros sectores profesionales las mujeres seguimos sufriendo situaciones de discriminación laboral, a menudo relacionadas con los prejuicios de los empleadores.  Tanto en momentos de empleo como de desempleo, la no discriminación laboral de las mujeres sigue siendo una asignatura pendiente.

 

Mención aparte merece la situación que tristemente existe todavía en muchos países del Sur, donde demasiadas mujeres siguen sufriendo una grave discriminación y violación de sus derechos humanos más básicos, como la salud, la educación y el trabajo.

 

Pero volviendo a nuestro país, y en particular a Ibiza, si echamos la vista atrás vemos todo el trecho recorrido por las mujeres. En menos de cien años hemos pasado de no poder salir de casa sin la compañía de un hermano o marido, vestidas de negro y con el pelo tapado, y no tener pasaporte, a la libertad (casi) plena de la que disponemos hoy en día.

 

Me gustaría aprovechar para hacer un reconocimiento especial a la labor que realizan las mujeres en la construcción de una Ibiza cada vez más sostenible, tanto en lo social, lo ambiental y lo económico. Las mujeres estamos presentes actualmente en todos los ámbitos, y ejercemos nuestras responsabilidades con un estilo propio, conciliador y empático cuando se puede, y luchador cuando es necesario. Tendemos puentes y construimos alianzas para lograr objetivos compartidos, dejando en un segundo plano logros y medallas.

 

Tenemos una base estupenda para construir una sociedad más sostenible. Queremos apelar tanto a todas estas mujeres como a todos los hombres que quieran sumarse al proceso de construir alternativas y soluciones distintas para nuestra isla. Podemos lograr que la “nueva normalidad” no sea la normalidad de siempre, sino una sociedad más justa y regenerativa.”

 

Hace unos meses quedamos con algunas mujeres rurales de Ibiza para hablar sobre el papel de la mujer en el sector agrícola. La charla fue organizada por Jo Youle para el podcast Gang of Witches (#2 El Auge de las Mujeres Rurales) y aquí os compartimos un extracto de la entrevista.

 

El papel de la mujer en el sector agrícola

 

Marina Moran, LEADER, “Antiguamente la mujer rural desempeñaba la misma labor en el campo que el hombre. Pero el hombre siempre era más reconocido que la mujer. Todo el trabajo de la mujer era silenciado y no se hablaba sobre ello. Es necesario reconocer todo ese trabajo y valorarlo. Las políticas y actividades que se generen de parte de la administración deben encaminarse a estudiar las posibilidades, que a día de hoy, tienen las mujeres para compaginar su vida diaria con los trabajos en el campo y empezar a reconocer las habilidades que han demostrado trabajando en el campo desde la antigüedad hasta ahora.”

 

Marina Cardona, Finca Can Puvil, “Hoy en día la mujer no sólo somos mujeres agricultoras, sino también somos empresarias, grandes empresarias que creemos en el tema de la agricultura y somos las propietarias de las tierras y las propietarias de nuestra empresa.”

 

Neus Costa, Finca Can Soldat, “Yo vivo ahora mismo de la agricultura, no trabajo con nada más y hay días que es complicado y luego aparte en casa, pues también soy madre. Hasta ahora el papel de la madre también se enfocaba mucho en los niños. Yo llevo tres años en la agricultura y estoy en varias asociaciones de agricultores similares a mí y puedo asegurar que hay sitios donde soy la única mujer o hay alguna mujer más. Entonces, creo que es muy importante que se hable de ello y que las mujeres puedan ver que hoy en día hay mujeres que lo hacen y que podemos hacerlo y animarlas a ello, que no solo es un mundo de hombres, aunque haya sido así, durante mucho tiempo.”

 

La llamada a la tierra

La elección de optar por el estilo de vida agrícola no es fácil, por lo que cada vez menos jóvenes están asumiendo esta carrera. Entonces, ¿por qué estas mujeres han elegido este camino?

 

Marina Cardona, Finca Can Puvil, “Yo como ibicenca me he sentido muy ligada siempre tanto al mar como a la tierra. Es cierto que no vengo de una familia agricultora, sí de la pesca, en un momento dado me encontré que mi familia tenía una tierra abandonada y me sentí en el compromiso personal de hacer algo por mí misma principalmente y por esta isla, por esta tierra. Entonces, después de darle vueltas, decidí inicialmente tirarme por la agricultura como una forma de recuperar esa tierra y esas costumbres ibicencas que están muy ligadas.”

 

Neus Costa, Finca Can Soldat, “Trabajé 11 años en un banco como directora y cuando tuve mi segundo hijo justo coincidía con la jubilación de mi padre y era el momento de pensar – vuelvo a mi trabajo en el banco o continúo con la labor familiar – ya que si yo no lo continuaba, pues probablemente tendrían que dejar de cultivar y cerrar el mercado. Entonces fue cuando decidí, hace tres años y algo, empezar a dedicarme exclusivamente al campo, dejé mi trabajo en el banco y empecé la nueva aventura al lado de mi padre… Me siento libre. El mejor momento del día es cuando estoy en el campo; la alegría de ver cómo crece el fruto de tu trabajo, recogerlo y poderlo ofrecer a nuestros clientes.”

 

Aplaudimos a estas mujeres que han elegido un estilo de vida sostenible como guardianas de nuestra tierra.

Para escuchar la entrevista completa, haz clic aquí – El auge de las mujeres rurales